En cuanto el inspector de soldadura entra en obra, tres siglas se repiten en cada conversación: WPS, PQR y WPQR. Definen cómo se suelda, demuestran que el procedimiento funciona y garantizan la trazabilidad. Sin ellas, ningún tramo pasa la inspección.
WPS — la especificación del procedimiento
La WPS (Welding Procedure Specification) es la receta técnica: dice cómo soldar una junta concreta —proceso (111, 141, 135…), material base, gas de protección, intensidad, tensión, velocidad de avance, posición, número de pasadas y tratamiento térmico—. Antes de validarse se llama pWPS (WPS preliminar).
PQR — la prueba de que la receta funciona
La PQR (Procedure Qualification Record) valida la WPS según la UNE-EN ISO 15614: se suelda una probeta con esos parámetros y se somete a ensayo destructivo, radiografía o END (RT, UT, PT, MT). El informe resultante es la PQR, la prueba experimental del procedimiento.
WPQR — la cualificación del soldador
A diferencia de la WPS (procedimiento) y la PQR (validación), la WPQR (Welder Performance Qualification Record) cualifica a la persona para ejecutar ese procedimiento. Es lo que emite la UNE-EN ISO 9606 cuando el soldador aprueba el examen práctico.
Cómo encaja todo
- Se define la junta y se redacta una pWPS con los parámetros propuestos.
- Se suelda una probeta y se genera la PQR, que convierte la pWPS en WPS validada.
- Cada soldador que use esa WPS debe tener WPQR según ISO 9606 para el proceso, la posición y el material.
- En obra, cada junta se registra con la WPS aplicada y el sello del soldador.
Por qué le importa al cliente
En la auditoría de calidad, el inspector reclama el trío completo: WPS, PQR y la WPQR de cada soldador. Sin el paquete, el tramo puede rechazarse aunque el cordón parezca impecable a simple vista.
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